sábado, 10 de enero de 2015

MESÍA - Su fortaleza y su leyenda.














MESÍA -  Su fortaleza y su leyenda.

Acercate a Mesía y animate a disfrutar.
Aunque muchos autores citan el señorío de Mesía y de su torre a lo largo de la Historia, las primera noticias escritas que se tienen acerca de la misma son de 1401. El año 1467 fue determinante en la historia de Torre - Fortaleza: los Irmandiños la ocuparon y fue destruida aunque al ser abandonada por éstes, el Arzobispo Fonseca se apoderó de la propiedad y la restauró. Más tarde, a éste último le sería arrebatada la propiedad de la misma, y de otras fortalezas y castillos, por parte de los caballeros gallegos al mando de Gómez Pérez das Mariñas.
Mesia, su ubicación geográfica, que durante la Edad Media, la categoría de la ubicación estratégica fue muy codiciado por los señores y el clero secular.
Su importancia histórica se debe en gran parte a ser frontera y su ubicación privilegiada surcada por importantes vías que unen la Marina a  Santiago de Compostela, y por el que se ejecuta la circulación de los comerciantes europeos descargando sus mercancías puertos brigantinos.
Los diferentes caminos de Mesia han sido  utilizado en los albores de la Edad Media por los viajeros que circulan preferentemente vía  Betanzos hacia Santiago de Compostela que cruza el centro del municipio, sin dejar de mencionar también el paso de la ruta Camino Inglés que pasando por  la Coruña en dirección a Santiago de Compostela.
Las luchas por el poder y el control de estas tierras marcaron un período histórico que fue testigo la torre de fortaleza Mesías (finales del S. XIII-XIV), hoy en ruinas, pero digno vestigio de un pasado activo y guerrero.

La Leyenda :

La Infanzona de Mesía.

En Mesía, aldea de la provincia de A Coruña, se conserva  todavía restos de un castillo que perteneció a D. Vasco Arias.
En el siglo XV moraba en el castillo la viuda de D. Vasco, una señora apasionada, voluble, muy bella y lozana, a pesar de sus 50 años.
Por aquellos tiempos vivía un joven trovador llamado Juan Rodriguez natural de Padrón, que por su arte, porte y gentileza, gozaba del aprecio general y más todavía del aprecio de muchachas, señoras y doncellas.
Doña Laura de Rioboo ( La Infanzona, viuda de D. Vasco Arias ), sentía también por el joven un amor que se agitaba en ansias y deseos vehementes.
Pero el joven, después de algún tiempo de disfrutar de las mieles de la infanta, se sintió prisionero de otra belleza más juvenil y más hermosa; porque las flores cuando comienzan a abrir son más bellas que cuando empiezan a descender hacia el ocaso.
Celos, cóleras y odio amargaron el corazón de Doña Laura además de que las lágrimas y congojas surcaron de arrugas sus mejillas.
Lo que más enojaba a la infanzona era que la amante era una de las doncellas de su propio castillo. Espiaba y alguna noche la vio salir. Tan ligera iba y tan pronto desaparecía que no era posible reconocerla.
Llamó al alcalde del castillo y le ofreció una bolsa de doblas de oro si daba muerte a aquella mujer, cuando la viera salir del castillo hacia las ruinas de San Cristóbal, en donde al parecer, se reunía con su amante.
¡Oh,señora! Por Dios no me pida eso. Yo soy viejo y no tengo valor para esto. Para los pocos años que me quedan de vida, déjeme vivir con mi conciencia limpia. .. Y se arrodilló ante ella, sollozando suplicante.
Entonces acércate a Mellid, a casa de mi primo Don Lope Peres de Senra, que vive en el pazo de Codesoso y ruégale en mi nombre que venga  a verme.
Y cuando el señor Lope Peres de Senra llegó al castillo, Doña Laura, que lo recibió en el secreto de su oratorio, le  dijo: Os he mandado llamar, porque de vos en un asunto del que depende la felicidad de mi vida.
Señora; bien sabéis que estoy siempre dispuesto a serviros.
Pues hace algún tiempo, que he visto al trovador Rodriguez, y desde entonces le amo como a nadie en el mundo.
El, tiene otro amor y se aparta de mi, ¡ Ama a otra mujer! . Y esa mujer es una de mis damas, aunque no sé su nombre.
¡Es extraño! Dijo Don Lope. ¿ Y que queréis de mi ? ¿ Que puedo hacer?.
Como sale para estar con el las noches oscuras y sin luna, hacia las ruinas de San Cristóbal, y teniendo que cruzar el puente la aguardareis oculto, y cuando pase le des muerte.
¿Qué?, preguntó Don Lope, sintiendo un desasosiego que le estremecía.
Claváis vuestra daga en el corazón que con su amor trocó en martirio mi felicidad.
¡Matarla!
Sí.¿No haréis esto por mi?..Pedidme lo que queráis, dinero……
¡No!  ¡Yo no hago eso!
Mi hija..Podéis casaros con ella y después heredáis todos mis bienes.
¿Prometéis eso? Pregunto Don Lope, sintiéndose tentar por tal ofrecimiento.
¡Os lo juro!
Entonces esta noche tendréis la cabeza de vuestra rival.
Impaciente, desasosegada, esperó Doña Laura la vuelta de su primo.
Pasada la medianoche, oyó ruido de lentas pisadas. Doña Laura se levantó y abrió la puerta. Entrando su sobrino con las facciones descompuestas y los ojos desorbitados en mirada de locura.
Don Lope…murmuró Doña Laura, de brazos abiertos. Y no dijo nada más; porque aquella congoja que antes había sufrido parecía ahogarla, al tiempo que la cabeza le dolía como si una corona de hierro se la oprimiera fuertemente.
¡Tomad, aquí la tenéis! Sacando de bajo la capa una cabeza de mujer.
Con rápido gesto y loca de alegría, la infanzona se la arranco de la mano y, acercándose a la lámpara que alumbraba una imagen de la Virgen, la levantó para saber quién era su aborrecida rival.
¡Oh!¡Dios mio!¡Mi hija! Gritó horrorizada. Y cayó sobre el pavimento, donde quedó tendida e inmóvil.
Pocos días después, según cuenta la tradición, los moradores de las tierras de Mesía rendían homenaje al nuevo señor de la casa solariega, don Lope Peres de Senra, como más próximo pariente de Doña Laura de Rioboo ( LA INFANZONA )


Santiago Lorenzo Sueiro
Presidente de Alianzagalega

sábado, 3 de enero de 2015

Sabucedo y la Maldicion de Macha.













Sabucedo y la Maldicion de Macha.

San Lorenzo de Sabucedo. Es una parroquia (civil) española en el sudeste del término municipal de La Estrada, en la provincia de Pontevedra,  comunidad autónoma de Galicia.
Pertenece a la Comarca de Tabeirós - Tierra de Montes.
La jurisdicción de Tabeirós  Esta tiene su origen en tiempos del rey suevo Miro ( El rey a quien se le atribuye la leyenda ) en el siglo VI, y aparece citada en el Cronicón Iriense como perteneciente a la diócesis de Iria.  En el siglo XII el arzobispo de Santiago, Gelmírez y el rey Alfonso VII de Castilla intercambiaron entre sí la tierra de Tabeirós,
Limita con las parroquias de Liripio (San Xoan), Codeseda (San Xurxo) y con el término municipal de Cerdedo.
En 1842 tenía una población de hecho de 300 personas. Entre 1986 y 2006 su población pasó de 64 a 194 habitantes, lo cual significó una diferencia del 48,39%
En esta localidad se celebra a principios del mes de julio y durante tres días la fiesta de la Rapa das bestas, que consiste en bajar los caballos del monte y llevarlos al valle por el pueblo hasta el curro (recinto cerrado donde se recogen los caballos) donde más tarde serán aloitados (se les cortarán las crines) por los aloitadores, personas encargadas de sujetar el caballo y tumbarlo para poder aloitarlos y a veces marcarlos. Estas fiestas fueron declaradas de interés turístico nacional en 1965. En 2007 la Unesco declaró estas fiestas de interés turístico internacional.

La leyenda :
La maldición de Macha y la Rapa das bestas.
Crunden, hijo de Agnoman, vivía en una parte solitaria del Galicia, entre las montañas, tenía un buen pasar pero su esposa había muerto y él tenía sobre sí el cuidado de sus cuatro hijos.
Un día estaba sentado en la casa cuando vio entrar por la puerta a una mujer, alta y agraciada y bien vestida, que sin decir palabra se sentó junto al hogar y se puso a encender el fuego fué después a donde estaba la harina, la sacó, la mezcló y asó una torta, al atardecer tomó una vasija y salió a ordeñar las vacas, pero en todo el tiempo no dijo palabra, volvió después a entrar en la casa, se dio una vuelta hacia la derecha, y se quedó la última en pie para tapar el fuego.
La mujer se llamada Macha, allí permaneció y Crunden se casó con ella.
Ella los atendía a él y a sus hijos, y todo lo que tenía el hombre prosperaba.
Un día se dispuso una gran asamblea de los hombres del valle para coger los caballos salvajes ,hacer juegos y carreras y toda clase de entretenimientos y todos los que podían, hombres y mujeres, solían ir a esa caceria. Yo iré hoy allí -dijo Crunden-, como van todos los demás hombres -No vayas- dijo su mujer- pues sólo con que en la caceria pronuncies mi nombre, me perderás para siempre, entonces no hablaré de ti para nada -dijo Crunden- y marchó con los demás a la caceria, donde había toda clase de entretenimientos, y estaba toda la gente del valle.
A la hora nona llego el rey al campo donde estaban los caballos, y el rey eligiendo los mejores, propuso hacer una carrera. Carrera que ganaron los caballos del rey gano por tener los mejores.
Entonces los bardos y poetas, los druidas y los servidores del rey y toda la asamblea se pusieron a alabar al rey y la reina y clamaron: "Nunca hubo mejores caballos que éstos, no hay quien corra más en toda Galicia." "Mi mujer corre más que esos dos caballos" -dijo Crunden- cuando se lo contaron al rey, dijo: "Apresad a ese hombre y retenedle hasta que se pueda traer a su mujer a que pruebe su suerte corriendo contra los caballos" así que le apresaron y le retuvieron, y se enviaron mensajeros del rey para traer a la mujer.
Ella dio la bienvenida a los mensajeros y les preguntó a que iban, venimos por orden del rey -dijeron- a llevarte a la caceria, para ver si corres más deprisa que los caballos del rey pues tu marido se ha jactado de que lo harías y ahora está preso hasta que vayas tú a liberarle. Necedad de mi marido fue decir eso -dijo ella - en cuanto a mí, no estoy en condiciones de ir, porque en seguida voy a dar a luz, es lástima -dijeron los mensajeros- porque si no vienes se dará muerte a tu marido, siendo así, tengo que ir pase lo que pase -dijo ella- conque en esto partió hacia la asamblea y cuando llegó allí todos se agolparon para verla, ¿no es decoroso mirarme, en el estado en que estoy? -clamó ella- ¿para qué me han traído aquí? para correr contra los dos caballos del rey -gritó el pueblo- ¡Ay dolor! -dijo ella- no me lo pidáis, pues ya se acerca mi hora, sacad las espadas y matad a ese hombre -dijo el rey- ayudadme -dijo ella al pueblo- pues todos vosotros habeis nacido de madre -y dijo al rey- dame siquiera un plazo hasta que nazca mi hijo, no doy ningún plazo -dijo el rey- entonces la vergüenza que caerá sobre tí será mayor que la que caiga sobre mí -dijo ella-y porque no has tenido conmigo ni piedad ni respeto, caerá sobre tí un mayor castigo que el que ha caído sobre mí, que traigan los caballos y los pongan a mi lado.
Echaron a correr y Macha adelantó a los caballos y ganó la carrera.
En la meta le dieron los dolores del parto, y alumbró a dos hijos, niño y niña, y
del dolor dio un gran grito.
De pronto acometió una debilidad a cuantos habían oído el grito y de suerte que no tenían más fuerzas que la mujer allí tendida.
Y Macha dijo así: "De aquí en adelante, y hasta la segunda generación, la vergüenza que habeis puesto sobre mí caerá sobre vosotros y en el tiempo en que mas necesiteis vuestra fuerza para rapar los caballos la debilidad de una parturienta descenderá sobre todos los hombres de este reino.
Por lo que los mejores caballos los tendrán vuestros enemigos .
Y en cuanto a ti rey malvado, dentro de un año te destronaran y los caballos solo serán del y para las gentes del pueblo"

Y así sucedió y todos los hombres del reino, nacidos después de aquel día y hasta la segunda generación, ninguno escapó a aquella maldición.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Comarca del DEZA - Leyenda LA NAVIDA Y EL JUDIO ERRANTE












Comarca del DEZA - Leyenda  LA NAVIDA Y EL JUDIO ERRANTE

Está situada en el norte de la provincia de Pontevedra, coincidiendo con el centro geográfico de Galicia. Limita al norte con las comarcas de Arzúa y Tierra de Mellid (provincia A Coruña ); al Sur, con la comarca de Irijo (Ourense); al este, con Chantada (Lugo) y al oeste, con Tabeirós-Tierra de Montes (Pontevedra).
Los límites naturales de la comarca del Deza están perfectamente definidos: al Norte, el río Ulla;  al Este, las sierras del monte Farelo y del Faro; al Sur, con los montes de Testeiro y Pena de Francia y al Oeste, con el monte San Sebastián y la sierra del Candán.
Esta comarca está bañada por los ríos Deza y Arnego. El río Deza, y su afluente Asneiro.
El nombre de la comarca puede venir de: Dhais, hijo de Brigo, el fundador de Galicia, es quien da nombre, y fue atraído a ella por la caza mayor y menor. O quizás el nombre provenga del General romano Decio Junio Bruto, que inició la incorporación de Galicia al Imperio Romano a mediados del siglo II a. C. O puede que venga del sustantivo decius, que significa dueño de tierras.
El territorio cuenta con una oferta gastronómica muy variada. El cerdo, la ternera, y el gallo de corral, el lacón gallego, la caza, los embutidos y salazones, los huevos, el queso, la miel, el vino, las empanadas, dulces y pan, los grelos, y otros productos de la huerta, gozan de un merecido prestigio y están presentes en todas las fiestas y romerías populares.
El sistema fluvial Ulla-Deza junto con otros ríos y el embalse de Portodemouros, lo convierten en un lugar emblemático y una de las  zonas más bellas de la Galicia interior.
Nos encontramos además con otros espacios incluidos en la Red Natura, como los Sobreirais do Arnego, la Serra do Candán y de Careón, el Monte Faro, las Brañas do Xestoso y, otros espacios naturales, como la Fraga de Catasós, la Fervenza do Toxa y distintas áreas recreativas que completan el paisaje de la Comarca.
Abundantes huellas arqueológicas, castros, mámoas  y la riqueza arquitectónica religiosa y popular que con los puentes medievales y construcciones románicas, conforman los Tesoros del Deza
Hay que visitarla, para sentirla.

LA NAVIDAD Y EL JUDIO ERRANTE
Todol-os contos que eu sei,  dixome Xesus ( Parente dos Bendoiro  de A Corredoira de San Xuan do Sisto ),  son moi vellos, tan vellos, que xa o meu abó que mos contaba, dependéraos dun seu tergos que escoitou o seu pai,  e o pai dicía sempre que eran contos moi antigos, de moitos anos atrás.
Todos los cuentos que yo sé, me dijo el Jesus ( Pariente de los de Bendoiro de La Corredoira de San Juan de Sisto ) son muy viejos; tan viejos que ya mi abuelo que me los contaba los había aprendido de uno de los curas amigo de su padre, y el padre decía siempre que eran cuentos muy antiguos, de hacia muchos años.
Y  me dijo cómo hubo un tiempo en que dícese que los animales hablaban. Entonces todo era bienestar y alegría en la tierra, porque al venir a este mundo el Hijo de Dios, fue como si una mano milagrosa tocase todos los corazones para arrancar de ellos la maldad.
La comadreja cascaba nueces y saboreándolas, decíale al compadre araposo:
-Pues ahí ve, señor raposo: yo nunca había comido una nuez, y ahora me parecen excelentes y agradables.
-Yo jamás probé tampoco una manzana, y tiene un zumo que me encanta- Le replicó el raposo.
Un águila llego volando, se posó en el palomar de la era y echó al suelo unos granosa de trigo que traía en el pico; después llamó a los polluelos y les dijo:
-Venid, pobrecillos, y comed este trigo que os traigo; lo he cogido para vosotros al pasar sobre un campo cubierto de espigas.
Estuvo contemplando cómo los polluelos acudían corriendo, abriendo sus alitas, y picoteaban golosos. El águila sonreía satisfecha, batió las alas y voló hacia su nido de las cumbres.
Porque el Hijo de Dios era nacido y venía a predicar humildad y amor. Y las gentes también se hallaban predispuestas para la bondad y se saludaban diciendo:
Paz a los hombres de buena voluntad.
Y todos holgaban y se divertían; porque días de hermandad y felicidad se había anunciado a todos los humanos.
Mas, un viejo muy viejo, que parecía tener cientos de años y se cubría con un manto muy raído y sucio, pasó por la aldea y se puso a mirar cómo la gente cantaba y bailaba. Pero en viejo, viendo aquello, se hecho a llorar.
¿Po qué llora, abuelo?. Le preguntaron.
Y la gente se extrañaba de verle llorar.
Lloro, respondió el anciano, porque veo qué fácilmente os sentís felices y cómo florece tan rápidamente la alegría en vosotros, despreocupádoos por el día de mañana.
¿ Y usted no sabe que fue nacido entre los hombres el Hijo de Dios ?.
Sí, lo sé. ¡Hace muchísimo tiempo que lo anunciaron los profetas!
Pues, ¿entonces?
Sin embargo, el mundo no puede dejar de ser como es – replico el viejo – y el sol ha de salir todos los días por encima de los montes y se sumergirá como siempre en las lejanías del mar; y lloverá como de costumbre; y el lobo, que fue creado para alimentarse de carne, no ha de comer tojos; ni el hombre padrá olvidarse de encender el fuego del hogar, ni dejará tampoco de morir algún dia……….
Pero, eso …..  con tal de vivir alegres y dichosos …….
¡ Todo es ilusión fugitiva! – sentenció el andrajoso caminante – Habréis de volver en seguida a vuestros trabajos y querellas de siempre, a las disputas acostumbradas entre unos y otros.
¡ Si siguieras tu camino y no vinieras a importunarnos con yus augurios estúpidos cuando estamos de fiesta! – alguien le gritó, malhumorado.
¡ Vete de ahí, sarnoso! – Le escupió otro con coraje, olvidando el respecto que le debía por su ancianidad.
¡Echadlo a palos!. – Bramó un tercero.
Y otro, más atrevido, le tiró una piedra riéndose y exclamó :
¡ Basta con esta !
La piedra le dio en el blanco: una mancha de sangre tiñó el rostro del viejo, que, volviéndose hacia ellos, exclamó dolorido, pero sin cólera.
¿ Veis cómo la maldad no se aparta fácilmente del corazón de los hombres ?.
Y siguió su camino renqueando.
¿Quién será este hombre? – preguntábanse entonces las gentes, cavilando en los decires del viejo.
Y el de más edad, que tenía también, por consiguiente, muchos años sobre sus costillas, después de pensar un poco en sus recuerdos, dijo:
Ese viejo no puede ser otro que el Judío Errante.
¡Judío había de ser para venir a hablarnos hoy de la manera que lo hizo! – gritó una mujer. Pero todos los demás callaron.
El viejo Xesus que me contó esta leyenda, que a su vez la había oído contar muchas veces a su abuelo, después de terminar su relato, añadió:
Agora as xentes rinse destas cousas. Eu non digo que forano u non foran certas; tampoco penso se aquel velliño do conto sería o xudío errante de que falan tantas historias; mas, que era home sabido e asisado o non poño en dubita. A vida dos humanos d´entón pr´acá deulle a razón.
Ahora las gentes se ríen de estas cosas. Yo no digo que fueran o no ciertas; tampoco pienso si aquel viejecito del cuento seria el judío errante del cual hablan tantas historias; pero, que era hombre de buen juicio y sabio no lo pongo en duda. La vida de los humanos de entonces para aquí le dio la razón.